Mételo en una cubitera para
que se vaya enfriando, mientras charláis de cualquier
cosa o picoteáis algo.
Cuando lo hayáis servido, llévatelo a
la nariz y disfruta de unos momentos con los ojos cerrados.Te
recordará al heno, a frutas frescas, a juventud.
En la boca es fresco, es potente... como un suave susurro
detrás del cuello en el momento acertado. |